lunes, 6 de febrero de 2012

Minería: La verdad contaminada

La oposición política practica el deporte vacacional de criticar al gobierno y subirse a cuanto conflicto se presente, todo sea para limar su legitimidad. Ahora agendó la actividad minera en las provincias cordilleranas.



Famatina es un pueblo que, como todos los de mi provincia, tiene innumerables inconvenientes para su desarrollo. La minería viene a sumarse a la matriz productiva provincial, la cual es ocupada hoy por la agricultura, la ganadería, el turismo y la industria tradicional.

No existe en La Rioja ningún emprendimiento minero de mediana o gran escala. Lo que hoy el Gobierno de la Provincia ha iniciado son estudios exploratorios para conocer el potencial del mismo y su viabilidad de explotación.

Los dirigentes políticos que hoy están instalados en Famatina y los medios que transmiten en vivo nunca se ocuparon de la problemática de sus productores nogaleros, los vitivinicultores, los artesanos o los docentes.

Denuncian que no tenemos licencia social para la minería como si esta fuera un carnet que lo expiden ellos. La licencia social comienza por la legitimidad de los actores de la comunidad.

La legitimidad en un estado de derecho, en una democracia, la otorga en primera instancia el pueblo cuando elige a sus gobernantes. Y el ámbito para debatir los proyectos específicos que son de interés de un colectivo social en particular son sus propias comunidades con sus actores sociales.

La intromisión de otros actores sociales y políticos solo lograron contribuir a la desinformación, un aumento de la confrontación, una crispación social - sin precedentes en La Roja - y el posterior aprovechamiento de carácter político de los mismos.

La presencia de casi la totalidad del arco opositor al gobierno en la protesta de Famatina deja en evidencia que no es una preocupación legítima la de estos sectores políticos, y que su presencia, lejos de acompañar y fortalecer la lucha de la gente, la contamina de intereses que nada tienen que ver con la preocupación de fondo de los vecinos que es su ambiente. El que ellos habitan cada día.

En la tensión generada en la sociedad por el tema minero debemos actuar, desde el lugar que nos toque, a generar confianza en la gente, a ratificar la legitimidad de nuestro proyecto político.

Los riojanos tenemos derecho a decidir nuestro futuro, pero entre nosotros. Tenemos derecho a establecer nuestras estrategias de desarrollo, que desde ya deberán ser sustentables.

Quienes no tienen derecho a venir a decirnos lo que tenemos que hacer, y como hacerlo, son los mismos que impidieron históricamente el crecimiento de nuestras regiones priorizando su Pampa húmeda y el puerto por sobre cualquier otra región del país del interior.

Son los mismos que representan distritos donde la cuenca Matanza Riachuelo contamina con sus efluentes industriales y cloacales hace décadas a más de diez millones de argentinos, casi el doble de la suma de la población de las provincias cordilleranas. Gracias al gobierno nacional de Cristina Kirchner se está ejecutando un programa serio, con inversiones, para sanear esa cuenca.


No permitiremos que nadie contamine nuestra tierra, ni el agua, ni el aire. Nuestro desafío como sociedad y en nuestro caso, como dirigentes políticos riojanos, es controlar con eficacia la actividad minera y cualquier otra que ponga en riesgo a nuestra gente.

0 comentarios:

Tus propuestas

Juntos podemos sumar ideas para mejorar la provincia.
Mandanos tus sugerencias a través de este formulario o escribinos a propuestas@javiertineo.net

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *